Instagram está probando un cambio que muchos usuarios ya notaron: en algunas cuentas solo permite escribir 3 hashtags, mientras que otras pueden poner hasta 5. Para quienes estaban acostumbrados a usar 15, 20 o hasta 30 hashtags por publicación, esto puede sentirse como un golpe… pero la realidad es que el cambio solo confirma algo que los expertos llevan tiempo diciendo: los hashtags ya no son la clave del alcance.
Durante años, los hashtags funcionaron como una puerta directa para llegar a nuevas audiencias. Pero hoy, Instagram está apostando por algo mucho más parecido al SEO tradicional: el posicionamiento por palabras clave.
Lo bueno
Este cambio impulsa a los creadores y marcas a crear contenido más claro, profundo y relevante. Ya no se trata de llenar la descripción con etiquetas, sino de escribir textos que expliquen de qué trata tu contenido. Instagram ahora “lee” lo que escribes y lo usa para posicionarte no solo dentro de la app, sino también en Google y otros buscadores, lo que abre mucho más alcance orgánico.
Lo malo
Para quienes dependían únicamente de hashtags para llegar a más personas, este cambio puede sentirse como un freno. También exige dedicar más tiempo a redactar descripciones estratégicas y a estructurar mejor el contenido, especialmente en carruseles y Reels. No es difícil, pero sí requiere adaptación.

¿La mejor forma de sacarle provecho?
Piensa en Instagram como un pequeño motor de búsqueda. Si quieres aparecer en la primera página —dentro y fuera de la app— enfócate en:
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La primera frase: debe decir exactamente de qué trata tu contenido. Instagram la toma como un título SEO.
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El texto dentro del carrusel o Reel: incluye palabras clave, conceptos y frases relevantes para tu nicho.
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La descripción completa: usa lenguaje natural, no lista de palabras clave. Explica, desarrolla y aporta valor.
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Hashtags precisos: si solo puedes usar 3, que sean los que realmente describen tu contenido, no los más populares.
Instagram está evolucionando hacia un modelo donde el contenido bien escrito y bien pensado importa más que las etiquetas. Y para quienes saben contar historias, explicar, educar o conectar… esta es una gran oportunidad de brillar con estrategia, no con saturación.